El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 está preparando un decreto estatal que prohibirá la venta de bollería industrial, bebidas azucaradas y energéticas en máquinas expendedoras y cafeterías escolares, como parte de una estrategia para combatir el sobrepeso infantil, que afecta al 36 % de los niños en España.
En comunidades como La Rioja, ya se aplica una normativa desde 2019 que limita los productos expuestos a un máximo de 200 calorías por porción, con restricciones estrictas de azúcar, grasa o sal.
¿Qué implican estas medidas?
- Los productos no cumplirían si superan los 5 g de azúcar por porción, o tienen altos niveles de grasas saturadas (≥7,8 g) y sal (≥0,5 g) en 200 kcal.
- Se prohibirá la publicidad de alimentos no saludables en zonas accesibles al alumnado de infantil y primaria, reforzando entornos alimentarios más seguros y controlados.
- Estas medidas responden a las recomendaciones de la OMS y la EFSA, y se unen a protocolos del Plan Nacional de Control Oficial sobre alimentación escolar.
El nuevo decreto busca transformar las máquinas expendedoras escolares en espacios donde prime la salud alimentaria, no solo la conveniencia. Esta regulación supone un cambio de paradigma para el sector del vending: de ofrecer productos de impulso a vehículos de alimentación consciente y equilibrada, alineada con objetivos sanitarios y educativos.





